16 julio 2009

introvirtiendo

a veces creo y me creo las propias películas que me monto. ya no son malas pasadas que me pega la cabeza, más bien es como algo que me gustaría que pasara.
en plan de ojalá..
pero es un ojalá muy largo, con muchos detalles. el último empezaba en el próximo Sonorama y terminaba en una cala en Formentera. ya ves, ni que fuera Lucía y el sexo.
pero sinceramente creo que ya no hay interés por estas gilipolleces que me pasan, y a mí está empezando a dejarme de gustar contarle nada de esto a nadie.
como si se hubiera convertido en una intimidad, ¿sabes?


3 comentarios:

eso verde dijo...

Como nadie

[M] dijo...

las intimidades son necesarias... de eso no cabe duda, y deben existir, pero a veces sentimos la necesidad irrefrenable de soltarlo, a ver si por casualidades de la vida se va lejos...

ruby dijo...

Te sigo , te leo desde hace un tiempo...
No dejes de escribir.


Un beso niña imantada de un lesbiano

Queentin