16 noviembre 2009

Berlin

me marché a Berlin y no fui consciente hasta que puse un pie de nuevo en Barajas de que a la ida no me habían facturado la mente.
no contaba con estar absorta. creía que iba a aprender a pensar en alemán me gustaría estar aquí contigo y sin embargo sólo era capaz de decir qué ganas tenía de estar aquí! y en castellano, además. y daba igual. el frío y el cansancio. fue genial.
allí conocí una versión de mí misma que no creía que existiera. ahora, aquí, ser consciente de ello ya me está bien.
cada día me veo un poco diferente pero sigo siendo la misma y supongo que eso es bueno, que progreso adecuadamente.
el hecho de que Noviembre sea mi mes de Apadrina a un artista también también ayuda, y eso que lo mejor está por venir. o no, que eso de poner muchas expectativas en algo siempre termina yéndose a la mierda.
lo que no cambia es mi idea ilusa de que por una vez, las cosas que están mal, podrían no ir a peor.

1 comentario:

I. Nikolayevich dijo...

eso de la facturación mental me gusta.