24 marzo 2014

la destrucción

incesante a mi vera se agita el Demonio
flota alrededor mío como un aire impalpable
lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones
y los llena de un deseo eterno y culpable.
a veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte,
la forma de la más seductora de las mujeres
y, bajo especiosos pretextos de tedio,
habitúa mis labios a filtros infames.
me conduce así, lejos de la mirada de Dios
jadeante y destrozado por la fatiga, en medio
de las llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
y despliega ante mis ojos llenos de confusión
vestimentas mancilladas, heridas abiertas,
¡y el aparejo sangriento de la Destrucción!


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